Cada perla de este té se enrolla a mano con mimo artesanal, combinando hojas de té verde con flores de jazmín que se mezclan lentamente para capturar su esencia. Durante el proceso de secado, las flores frescas se mezclan con las hojas varias veces, hasta que el aroma del jazmín se impregna por completo.
El resultado es un té floral, suave y ligeramente dulce, que ofrece una experiencia refinada desde el primer sorbo.
Al preparar este té, te recomendamos detenerte un momento y disfrutar del pequeño espectáculo que ofrece: ver cómo las perlas se van abriendo en cada reinfusión es un placer visual casi hipnótico.
Y sí, ¡puedes infusionarlo varias veces! Las siguientes infusiones siguen siendo aromáticas y sorprendentes.
Como dato curioso, estas pequeñas perlas simbolizan el equilibrio entre fuerza y belleza, de ahí su nombre: Dragón y Fénix, dos criaturas mitológicas que representan el yin y el yang en la cultura china.